
Bonos soberanos checos, la anomalía del 35% que Dividend Refund abre a reclamación
Fondos de inversión y fondos de pensiones españoles han soportado retenciones del 35% sobre los cupones de sus bonos checos cuando el convenio entre España y la República Checa los exonera de tributar en origen.
Dividend Refund, especialista en recuperación de doble imposición internacional sobre dividendos y cupones, ha iniciado, por primera vez en el mercado, un proceso de reclamación de las retenciones practicadas en la República Checa sobre los intereses de bonos percibidos por fondos de inversión y fondos de pensiones españoles. Sobre esos cupones se ha venido aplicando una retención en origen del 35% cuando el convenio aplicable atribuye la tributación de los intereses en exclusiva al Estado de residencia del perceptor, en este caso a España. La retención resulta, por tanto, recuperable en su totalidad.
El tipo agravado checo se aplica de forma automática siempre que el pagador no dispone de la documentación que acredita quién está detrás del cobro y su residencia en un Estado de la Unión Europea o con convenio en vigor. En estructuras de custodia con cuentas ómnibus, esa identificación se pierde a menudo sistemáticamente.
“No estamos ante una controversia jurídica sino ante un problema de documentación. La cadena de custodia no acredita quién está detrás del bono y la administración checa aplica el tipo más alto por defecto. La rentabilidad se queda por el camino por una laguna administrativa, no por una discrepancia de criterio", explica Beatriz García, directora de operaciones de Dividend Refund.
El convenio para evitar la doble imposición entre España y Checoslovaquia, firmado en Madrid el 8 de mayo de 1980 y ratificado en 1981, es aplicable a la República Checa desde el 1 de enero de 1993 por sucesión de Estados. Su artículo 11 reserva la potestad tributaria sobre los intereses al Estado de residencia del perceptor y no admite retención en origen, de modo que el tipo aplicable a un fondo o a un fondo de pensiones español es del cero por ciento.
Desde el 1 de julio de 2017, el plazo de reclamación en la República Checa es de veinticuatro meses desde la fecha de pago. Así, una cartera que se revise una vez al año pierde ejercicios completos sin que quede constancia de ello.
“El debate del sector se ha centrado en los dividendos de renta variable. Los cupones de renta fija generan exactamente el mismo problema y con plazos considerablemente más cortos para reaccionar. Es una pérdida que no aparece en ningún informe porque nadie la está midiendo", añade Beatriz García.
La Directiva FASTER, aprobada en diciembre de 2024 y cuyas normas entrarán en vigor el 1 de enero de 2030, pretende armonizar los procedimientos de desgravación en origen y devolución rápida en la Unión Europea. Cubre de forma obligatoria los dividendos de acciones cotizadas y deja los intereses de bonos en el ámbito opcional de cada Estado miembro, de modo que la renta fija podría quedar fuera del nuevo marco en buena parte de la Unión.
Dividend Refund es la primera firma en abrir esta vía de reclamación por cuenta de un inversor institucional español. El caso checo se suma a una serie de reclamaciones que la compañía viene gestionando en mercados donde la rentabilidad no se pierde por la norma fiscal sino por la operativa que la aplica.